Procastinar, cómo es la enfermedad del siglo XXI

Procastinar es un concepto que se ha puesto de moda. Aunque es verdad que muchos todavía no llegan a entender su significado. No porque sea complicado, sino lo que realmente lo es, es la palabra en sí. Porque la acción que determina y da significado a este verbo, la conocemos todos en mayor o menor medida.

Hace años, la gente estaba más involucrada en sus trabajos y en sus vidas. Quizás con el paso del tiempo se le ha ido dando prioridad a otros conceptos y en consecuencia a otras formas de vida, donde lo que antes era más importante, ahora queda en un segundo plano. Sí, es cierto que así, quizás no se entiende del todo bien. ¡Así que no te pierdas lo que sigue!.

Qué es procastinar

Ahora lo vas a entender todo rápidamente. Procastinar es una enfermedad que se basa en posponer las cosas que tenemos que hacer. Sabemos que tenemos trabajos a realizar. Pero cuando tenemos la intención de ponernos con ellos, por la cabeza se nos pasa una nueva idea y dejamos lo que hay que hacer, por otra cosa repentina. Se puede decir que, en ocasiones, puede ser algo casi involuntario.

Por ejemplo, sabemos que tenemos que trabajar, estudiar o simplemente estar en casa pero debemos organizar las habitaciones. Pues hay mucha gente que en lugar de centrarse en todo ello, prefiere estar mirando el teléfono 100 veces en unos pocos minutos. Es decir, le da prioridad a algo que realmente no la tiene, pero que interfiere en nuestra vida así como en nuestro comportamiento.

Por qué procastinamos

Lo cierto es que éste podía ser un camino bastante largo de explicar. Ahora que ya sabemos lo que significa, quizás buscar el porqué, es un tanto complicado. Pero se dice que el porqué más importante está en pensar que porque las cosas no se hagan de manera inmediata, no va a suceder nada malo. Claro que siempre dependerá en el marco donde lo hagamos o pensamos. Nunca vemos que tengamos tiempo ni ganas para comenzar a realizar esa actividad. Una actividad que casi seguro, dejaremos de lado.

Pero que en ocasiones quizás suponga un duro trance para nuestra salud. Como ejemplo podemos mencionar el ponernos a dieta o el hacer deporte. Para muchas personas es algo bastante duro de llevar a cabo y lo siguen posponiendo, pero no piensan en que puede ser beneficioso para su cuerpo. De ahí que para luchar contra ello, la fuerza de voluntad y la decisión son las mejores armas para poder ser combinadas. ¡Está claro que procastinar, procastinamos todos!.