Los peligros de los tratamientos de belleza durante el embarazo

Hay que tener ciertas precauciones con los tratamientos de belleza durante el embarazo. Más que nada porque estaremos más sensibles y también nuestra piel. Además, queremos preservar la salud de nuestro pequeño a toda costa. De ahí que lo primero que debemos hacer es consultarlo con nuestro ginecólogo.

Él será quien nos indique los pasos a seguir, determinando las cualidades de cada mujer. Es cierto que algunos tratamientos de belleza son casi, hasta necesarios. Más que nada por el bienestar de la madre. Pero como decimos, siempre hay muchos otros que debemos limitar o dejar de lado durante esos meses.

Tratamientos de belleza durante el embarazo, los masajes

Son uno de esos tratamientos de belleza que todos recibimos con gran alegría. Más que nada porque los masajes harán que nos podamos sentir más relajados y desestresados. Algo que cuando se trata de una futura mamá, siempre hay que tener muy en cuenta. Tanto la zona del cuello como los hombros o las piernas son algunas de las que sí se aconsejan, siempre y cuando también sean impartidas por personal cualificado. Pero recordamos que antes de ponernos con ello, tendremos que haber consultado con nuestro médico. Seguro que te dará carta blanca para hacer uso de ellos.

Tintes sin amoniaco

De nuevo, nos vamos a poner en manos de los expertos y seguro que nos comentarán que los tintes, siempre sin amoníaco. Eso sí, siempre es aconsejable esperar a la semana 12 para teñirnos el cabello. Hace un tiempo no se aconsejaba en todo el embarazo por los ingredientes que llevan dichos tintes. Pero pasado el primer trimestre y sin el amoníaco, seguro que tu médico también te dejará arreglarte el cabello de esta forma.

Olvídate de masajes reductores

Aunque mencionamos los masajes que nos alivian el estrés, los reductores no estarán a nuestro alcance. Ya que además del masaje en sí también usan unas cremas que no están indicadas para un momento como el embarazo. Hay que tener cuidado de qué tipo de productos usamos, porque como hemos comentado, nuestra piel también estará más sensible y hasta nos pueden acarrear ciertas alergias.

Cuidado con las sustancias dañinas de los tratamientos

No nos cansaremos de repetir que en ocasiones no es el tratamiento en sí, sino las cremas o los procedimientos que se usan para ello. Una de ellas es el retinol que aparece en numerosas cremas. Sobre todo, en aquellas que son anti-manchas y hasta incluso en algunas anti-estrías. Por eso, los tres primeros meses de tu embarazo, es mejor no usarlas. No hay un estudio directo que afirme todo esto, pero es a modo de recomendación. Si podemos prevenir, siempre será mejor. Así que, si quieres una crema corporal, siempre es mejor acudir a tu farmacéutico y, aunque sea un poco más cara, estaremos en mejores manos. Del mismo modo, evitaremos los parabenos y el petrolato que viene derivado de petróleo.