Los beneficios de la cavitación

Como seguro ya sabréis, la cavitación es un tratamiento estético. Es idóneo para luchar contra esa grasa localizada que nos es tan imposible de eliminar por otras vías. Porque cuando queremos bajar peso, quizás lo tengamos más sencillo. Con una dieta y los ejercicio seleccionados para ello, estaremos yendo por el mejor camino.

Pero cuando es grasa localizada, siempre será más complicado el decirle adiós. De ahí que tenga que haber ciertas alternativas para ello. En este caso, el tratamiento más efectivo es de la cavitación. Hoy te hablamos sobre él y sobre todos los beneficios con los que cuenta, que no son pocos. ¡Descúbrelo!.

¿Qué es la cavitación?

Ya lo hemos definido a grandes rasgos. Se trata de un tratamiento para eliminar la grasa localizada así como la celulitis. Así que, nos ayudará con esos casos extremos en los que las dietas no han podido eliminar. El resultado será un efecto mucho más reafirmante y en pocas sesiones, notaremos el cambio. Diremos adiós a la celulitis más rebelde y también a esos puntos de grasa que no sabíamos cómo quitar.

Cómo funciona y sus tipos

Podemos decir que se trata de una especie de aspiración. Es una técnica bastante actual que consiste en generar una especie de burbujas. Todo ello se hará a través de un aparato que entrará en contacto con los tejidos adiposos. De esta forma, se deshará de la grasa localizada, ya que la célula adiposa se convierte en líquido. Dicho líquido se podrá expulsar a través de la orina. Cada sesión puede durar unos 35 minutos y dependiendo de la zona a tratar se pueden necesitar unas 6 sesiones.

  • Estable: este tipo de cavitación es una técnica más tradicional y menos agresiva.
  • Doble cavitación: se emplean dobles ondas que aumentarán la temperatura corporal y crearán burbujas pequeñas con gas.
  • Ultracavitación: en este caso se emplean ultrasonidos de baja frecuencia, que romperán el tejido graso y mejorarán el riego sanguíneo.

Beneficios de la cavitación

No requiere ni anestesia ni tampoco ningún tipo de hospitalización. Algo que ya nos indica que se trata de una opción menos agresiva para nuestro cuerpo. Consigue eliminar la grasa y los efectos se comienzan a ver rápidamente. No es un tratamiento que resulte incómodo, por lo que se puede aguantar perfectamente los 35 minutos que puede durar la sesión.

Lo mejor es siempre ponerse en manos de profesionales pero no hagas este tratamiento si crees que puedes estar embarazada, si tienes problemas renales o problemas de piel. La piel tiende a extenderse lo que hará que se vuelva mucho más elástica. Por lo que si cuentas con flacidez en el cuerpo, éste es tu tratamiento. Es una idea perfecta para reafinar tu silueta.