Llevas haciendo caca mal toda la vida.

Giulia Enders, una joven médica alemana ha publicado recientemente La digestión es la cuestión, una obra que ya ha vendido más de un millón de ejemplares en su país. En él, se atreve a abordar un tema que a la mayoría de científicos y divulgadores les sonrojaría o avergonzaría, pero que ella trata con mucha gracia y profesionalidad: cómo hacer bien caca para no fastidiar tus intestinos. El libro ha tenido tan buena acogida, que le ha hecho obtener un hueco en revistas y diarios de gran prestigio como Der Spiegel, The Times, The Guardian y QUO.

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Si eres de los que cada mañana se sienta en el retrete a hacer caca, lo estás haciendo mal. Sí, lo que lees. Hacer de vientre en esta posición no es natural y no ayuda a que el esfínter se abra correctamente. 

De hecho, los músculos del intestino deben empujar los excrementos por distintos recovecos de las entrañas en lugar de hacerlo directamente, lo que es malo para la salud. Esta costumbre, día tras días, puede costarte nada menos que una diverticulosis, es decir, bolsas en el colon derivadas de la presión excesiva de las partes más débiles del aparato excretor.

¿Cuál sería, por tanto, la posición correcta para hacer caca? Aunque parezca incómodo, la respuesta es ‘de cuclillas’. De esta forma, evacuamos directamente sin ningún esfuerzo adicional. Es así como nos ha diseñado la madre naturaleza. ¿Sorprendido?

Pero como entendemos que ahora es demasiado tarde para cambiar las costumbres del hogar y que probablemente Roca no haya diseñado el váter para evacuar de cuclillas, hay un curioso modo de conseguir esta postura y que las heces salgan libremente del cuerpo sin dañar el tejido intestinal o las paredes interiores de los músculos.

Según la autora del libro Darm mit charme (que trata esta temática desde el punto de vista de la ciencia), Giulia Enders, basta con colocar un pequeño taburete sobre los pies mientras estás sentado para conseguir cambiar tu angulo de 90 a 35 grados.

Después de leer este articulo no dudes en salir corriendo a Ikea y comprar el taburete perfecto para tu cuarto de baño que haga juego con tus cortinas y que te permita hacer caca en condiciones.