La historia de Guy, de perro de refugio a la alteza canina

En la realeza hay muchas historias de cuento de hadas, pero una de las que más ha llamado la atención es la historia de Guy, un perro que iba a ser sacrificado en una perrera antes de acabar en manos de su nueva dueña, Meghan Markle. Una de las curiosidades de la boda real que se ha convertido en tendencia en las redes, donde la historia de Guy se ha dado a conocer, siendo uno de los perros de la alteza canina más populares de los últimos años. El perro fue abandonado hace unos años en la ciudad de Kentucky en Estados Unidos, donde se llevó a una perrera para ser sacrificado.

Meghan, que es gran amante de los animales, es conocida por promover de forma activa la adopción animal durante sus años de actriz, vio su caso y decidió adoptarle para salvar su vida. Ahora la conocida actriz y futura reina puede disfrutar de su adorable compañero, que es uno de los protagonistas del evento. Una historia positiva para Guy en la que ha terminado siendo una estrella como su dueña, que seguro que no imaginaría ser parte de la realeza algún día.

Guy se ha adaptado a la estancia real, según dice su dueña, que está muy contenta con que su pequeño pueda quedarse en el palacio. El perro se ha convertido en el protagonista del encuentro, que ya puede decir de tener cierto pedigrí real, conviviendo con la aristocracia real en el palacio de Kensington. El pequeño puede estar orgulloso de ser uno de los primeros perros abandonados que ha pisado el palacio real, esperando que su historia salve muchos más animales que van a ser sacrificados en perreras.

La actriz ha hablado sobre su otro perro, un corgie llamado Willow, que se quedó con unos amigos y no viajó con ella a Reino Unido, Guy y Willow fueron dos perros abandonados que adopto cuando eran bebes, con lo que siente gran apego por sus pequeños animales de los que ha hablado en más de una entrevista. Guy es uno de los más jóvenes de la actriz, que lleva ya un tiempo viviendo con ella y Henry en Reino Unido.

Meghan Markle sigue sorprendiendo, ya que es una princesa que ha causado gran expectación en Reino Unido, que ven en ella una parte de Diana que perdieron. La actriz ha demostrado su gran corazón con los animales, a los que ha ayudado desde que era actriz y siempre aprovecha para ayudar en la adopción de animales y contra el abandono. Una historia diferente de la boda real, que da esperanza a una historia que podía haber acabado muy mal, ya que hay muchos perros que no acaban con la misma suerte por desgracia.