Trucos para un matrimonio saludable

Trucos para un matrimonio saludable. Aunque no exista una fórmula para un casamiento perfecto – cada uno debe encontrar la suya, o al menos intentarlo – sí hay actitudes que debemos adoptar para una unión duradera y apasionada.

Además del gran amor que debe ser la base del matrimonio, no deben faltar grandes dosis de comprensión, confianza y tolerancia con el otro. Lee atentamente los siguientes trucos, que ayudarán a garantizar la salud de tu casamiento.

Muchos matrimonios fracasan a partir del momento en que uno de los cónjugues (o ambos) deja de cultivar sus propios intereses. Es importantísimo que mantengas tu vida personal, independiente de la de tu esposo. Una persona capaz de hacer sus elecciones es mucho más atractiva a los ojos del otro.

Todos los días son ideales para tener gestos de amor con nuestra pareja; no hay por qué esperar ocasiones especiales. Como diría el refrán, no dejes para mañana la demostración de amor que podrías hacer hoy.

Toma cada día de tu matrimonio como si fuese el primero: recuerda que están juntos porque se aman, y juntos deben crecer y realizarse como personas. En los momentos difíciles, ayúdense mutuamente.

Una de las herramientas más importantes para un matrimonio saludable es la comunicación. El diálogo es imprescindible para el entendimiento: ni tú ni tu marido tienen por qué adivinar las necesidades del otro.

Capítulo aparte se merece el cuidado personal. Cuando tu esposo te conoció te arreglabas para quedar lo más bella y sensual posible; estar segura de su amor no te autoriza a lucir desprolija.

Debes tener mucha confianza tanto en tu marido como en ti misma: los celos injustificados han arruinado muchos matrimonios, y la inseguridad personal es su fuente. Evalúa siempre tu comportamiento.

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