Guía definitiva para reparar y recuperar los cabellos de los daños del verano

Guía definitiva para reparar y recuperar los cabellos de los daños del verano

Agosto, es mes auge del verano, aun no ha llegado, y ya siento los daños del sol, playa y piscina en mis cabellos; puntas abiertas, pelo reseco, opaco, rebelde y sin un color definido. Este cambio en la salud de los cabellos ocurre porque la radiación ultravioleta del sol daña las proteínas que forman el cabello, dejándole débil y áspero.

El agua del mar por contener sal favorece la deshidratación capilar, mientas el cloro de la piscina altera el color del tinte. Es decir, la fórmula perfecta para acabar con la belleza de cualquier melena.

Los rayos del sol dañan también las ceramidas, que componen la capa externa que protege el pelo, abriendo las cutículas y debilitando su interior. Ala apertura de las cutículas permite la perdida de pigmentos, proteínas y agua, que dejan los cabellos deshidratados y debiles. Como esta superficie es irregular, no refleja la luz, lo que le hace opaco y sin brillo.

Bueno, ¿y cómo resolver estos problemas? Si lo que te molesta es la diferencia del color de tu pelo, lo mejor es lavarlo con un champú tonalizante, aplicados en la ducha. No contienen amonio, recupera el brillo, uniformiza y devuelve el color en pocos minutos, sin dañar aun más el pelo.

Para las puntas abiertas, nada mejor que la tijera. Un buen corte potencializa el efecto de la hidratación, ya que los componentes penetran mejor en los cabellos. Si quieres tu pelo muy largo, siempre, corta solo un poco de las puntas, no hará diferencia ninguna en el corte, sino que en la mejoría del aspecto de tus cabellos.

Para el pelo extremamente reseco, nada mejor que una potente hidratación. Utiliza mascarillas y ampollas reconstructoras. Son baratos y fáciles de usar, actúan rápido y recuperan la salud de los cabellos.

Como hacer una hidratación correcta: después de lavar, separe el pelo e mechas y aplica el producto elegido, haciendo un masaje, del largo hacia las puntas, nunca en la raíz.

Humedezca una toalla pequeña con agua templada, retira el exceso y enróllala en tu cabeza. Espera 10 minutos y enjagua, retirando todo el producto.